viernes, 6 de abril de 2018

Yecla la Vieja





“Desviándonos un poco a la derecha por la carretera que conduce a Bogajo, Llegamos a Yecla de Yeltes. A su lado está Yecla la Vieja, un castro amurallado, por el estilo de los que hemos visto en Saldeana, Bermellar y Lumbrales. Conserva el muro en todo su perímetro y, hasta la altura de dos metros, en buen estado. Dos calles se cruzan en el centro, convertidas hay en rústicas sendas para servicio de las tierras de labor a que está dedicado el recinto. Su nombre primitivo fue probablemente Virlanga o Vislanda (Hübner, CIL, II núm. 5033), hoy vinculado en arroyo inmediato Varlaña, y aun los ancianos dicen que se llamó la ciudad de Irlanda.
Cuatro puertas se abren en sus murallas, una al noroeste, obligando al que entra a dar una vuelta entre dos fuertes castillos que la defendían; otra al sur, sencilla; otra al este, y otra, que podríamos llamar postigo por su pequeñez, al nordeste. Como todos los castros de la orilla del Yeltes creemos que pertenece a la edad del bronce en sus orígenes, y así autorizan a sospecharlo los caballitos grabados en las peñas próximas, que los de Yecla denominan los siete infantes de Lara (véase J. L. Martín, B. Academia Historia, t. 75, pág 399).
Esta población fue romanizada como lo demuestran muchas inscripciones que allí mismo se conservan, publicadas en nuestra Epigarfía salmanatina. También se cristianizó con la Virgen del Castillo, cuya ermita está contigua a los muros; la ermita de Santiago, que seguramente tiene la misma finalidad, está un poco separada.”
Reseña Histórico Artística de la provincia de Salamanca.
P. Cesar Moran (1946)




























































































1 comentario:

  1. Por lo que veo tuvimos en esa zona una cultura céltica o de origen celta.
    Un abrazo,

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